La autenticidad nos invita a estar presentes.

Autenticidad es rendirnos a quienes realmente ya somos, a vivir cada acto, cada gesto en presencia y entrega.

¿Este concepto te parece muy abierto, generalizado?

Qué tal si lo «tangibilizamos» un poco. Nada mejor que dejar que nuestros hábitos hablen por sí solos y nos revelen qué tan auténticas nos sentimos a través de ellos.

Empecemos por las pequeñas cosas que te hacen senti más a ti, al encuentro de tu ser auténtico.

Revisa tus hábitos actuales, haz una lista, distingue los que no gustan pero tienes que, los que haces en automático y son importantes, los que tienen su cuota de esfuerzo pero te ayudan a ser más tú y los que quisieras tener pero ahí la llevas. Todos hablan de ti, partes de ti.

Sin duda eres más que tus hábitos. Pero ayudan a construir una idea de lo que te hace auténtica.

¿Qué te hace ser más tú?

Si aún no lo sabes.

¿Cómo te hacen sentir tus hábitos?

¿Cómo ser más tú, cómo conocerte, cómo ayudarte a encontrarte?

Elige un hábito que te acerque a ti y te invite a estar presente.

«Cada acto nos invita a dar lo mejor de nosotros mismos, autenticidad implica el que uno sea fiel a sí mismo, que cada acto, cada gesto corresponda a lo que uno internamente viva, que haya una trasparencia, que uno actúe conforme a lo que siente, a lo que ve, que dejemos de cumplir una determinada imagen sino más bien aprender a vivir directamente en la presencia y entrega en cada acto de la vida» 

Antonio Jorge Larruy

Autenticidad, presencia y entrega.

¿Qué tan presente estas en tu vida hoy?, ¿qué exigencias del mundo externo no te permiten vivir en autenticidad?, ¿en qué momentos sí estás presente, qué estás haciendo cuando lo estás y de qué forma puedes llevar esa presencia a todo lo que te rodea?

Son preguntas que me surgen.

Espero te inspiren también.