Meditación Guiada de escaneo corporal en mindfulness o atención plena.

 

  • Intención: «Escucho a mi cuerpo»

Aprender a escuchar a tu cuerpo a través de la meditación.


Reconocer emociones en el cuerpo meditando ayuda a soltar tensiones.
Escuchar a tu cuerpo es también reconocer emociones, sobretodo aquellas incómodas de afrontar.
A la vez esta meditación ayuda a bajar el nivel y la intensidad de la emoción.
Gracias a la meditación puedes ser capaz de elegir cómo realmente te quieres sentir primero reconociendo, ya que solo lo que se reconoce se puede cambiar.
Se puede cambiar del sentirse «a merced de las emociones», a, «soy libre de elegir como me quiero sentir y hacer eso mismo»

El primer paso para ello es en el reconocimiento.
Usualmente se huye de las emociones incómodas por eso mismo, porque sus sensaciones no son nada placenteras, no es disfrutable sentir tristeza, enojo, ira, miedo, culpa, etc.

Lo que hacemos usualmente es intentar esconderlas, evadirlas, hacemos todo lo que sea necesario para «no sentir», para «no sufrir»
Pero, «el cuerpo habla lo que el ser calla».

La vida no es solo un camino de dolor, sufrimiento, sacrificio.
Creo firmemente que está hecha para ser disfrutada en consciencia, para descubrirte dentro de ella y que esa experiencia sea lo mejor de ti tal como es, sin juzgarla.

Honra hoy a tu cuerpo.
Tu cuerpo hace todo lo posible para mantenerte viva, a pesar de lo que le das como combustible para funcionar, muchas veces esa fuente no es saludable, sin embargo, tu cuerpo no se enoja o no actúa en venganza porque le diste mucho alcohol o comida chatarra o porque desde hace tiempo no lo mueves adecuadamente.
Tu cuerpo aún así trabaja día a día para mantenerte saludable, estable sin importar qué.

Hoy es un buen día para cuidarlo escuchándolo.

>> Inhala profundamente.

Con esa inhalación bríndale paz, consciencia y escucha.

Exhala soltando ese aire, permitiendo que tu cuerpo se renueve en ese soltar, en ese liberar.

Ahora poco a poco escucha tu respiración natural y normal.

Ya no hay nada que forzar, ya no hay nada que controlar.

El cuerpo está conectado a tu mente, es uno solo, la calidad de tu mente determina la calidad de tu cuerpo.

Si tu mente está llena de emociones como miedo, ansiedad, frustración, preocupación. Permite reconocerlas en tu cuerpo,

Permite observar con detenimiento el dolor, la incomodidad.
¿Cómo se siente la frustración, tristeza, la ira en tu cuerpo?
¿Lo sientes en el pecho, cuello, en la espalda, los hombros, en tu mandíbula, en la planta de tus pies, rodillas, etc.?

Define una sola parte de tu cuerpo en este momento que más te está hablando. Nota la calidad de tu respiración en ese reconocer.

Toma ahora 3 respiraciones profundas, intensas y conscientes, apóyate en tu respiración y lleva esa consciencia de tu respirar hacia esa zona de tu cuerpo, déjale saber que hoy estás aquí para aliviar esa incomodidad, ese dolor, esa emoción.

Deja que tu respiración sea calmada, estable, cálida y protectora hacia esa zona.

Inhala esa calma, consciencia y autocuidado.

Exhala tensiones, incomodidad y dolor.

Verás que poco a poco la intensidad de la emoción baja y de esa forma te permites soltar.

Suelta reconociendo, escuchando y honrando a tu cuerpo hoy.

¿Qué parte de tu cuerpo te está hablando ahora y requiere atención?
Consciencia al meditar.