«La confianza corporal es un derecho de nacimiento. ¡Literalmente, naciste con ella!»

Be nourished.org

Cuando confiamos en el cuerpo, ¿en qué confiamos realmente?

Primero empecemos por definir, ¿qué es la imagen corporal?

La imagen corporal.

Es como te ves a ti misma cuando te miras al espejo o cuando tienes una imagen sobre ti en la mente.

Engloba:

  • Lo que crees sobre tu apariencia (incluyendo tus memorias, supuestos, generalizaciones)
  • Cómo te sientes acerca de tu cuerpo, incluyendo altura, forma y peso.
  • Cómo sientes y controlas tu cuerpo mientras te mueves. Cómo experimentas o sientes físicamente en tu cuerpo.

nationaleatingdisorders.org

La autopercepción de la imagen del cuerpo está compuesta:

  • Percepción: todo el cuerpo o parte(s) de él. ¿cómo lo percibimos?
  • Cognitivo: valoraciones respecto al cuerpo o parte(s) de él. ¿cómo lo conocemos?
  • Afectivo: sentimientos o actitudes respecto al cuerpo o parte(s) de él. ¿cómo lo sentimos?

A medida que crecemos vamos construyendo un esquema corporal.

El esquema corporal.

Es una representación simplificada y esencial de naturaleza corporal, dice Carmen Mayolas.

Además resume que :

Tener un buen esquema corporal supone un conocimiento basado en la percepción, externa e interna, que se realiza a través de los sentidos, lo que supone una conciencia del cuerpo en reposo y en movimiento, una lateralidad bien fijadas y un buen equilibrio.

En otras palabras, el esquema corporal es el conocimiento y conciencia que uno tiene de sí mismo sobre su cuerpo y en relación con el mundo exterior, con sus límites y posibilidades.

Esta información que tenemos del esquema de nuestro cuerpo se va construyendo a través de experiencias sensoriales propias, internas y externas. Mayolas dice que mientras más completa sea la imagen del propio cuerpo, mejor nos relacionaremos con el mundo exterior.

Pero eso no queda ahí, las experiencias que tenemos de nuestro cuerpo a lo largo de toda la vida, va cambiando el esquema corporal, la percepción de la imagen corporal, todo el tiempo, no es algo estático, es maleable y es constantemente activo, manejando datos del pasado y presente.

«Inseparablemente ligado al concepto de esquema corporal se encuentra la noción de imagen corporal. La imagen de nuestro cuerpo se ha de formar a través de experiencias vividas en ese cuerpo, por lo que el esquema corporal es un objeto de autoconocimiento».

Carmen Mayolas.

Confianza corporal.

La confianza corporal está determinada por cómo percibimos la imagen de nuestro cuerpo y la satisfacción o la insatifacción que sentimos sobre él.

Una percepción positiva de la imagen del cuerpo nos hace sentir seguras, satisfechas, cómodas, aceptando la forma y el tamaño natural del cuerpo independientemente de su peso, reconociendo que la forma o el tamaño del cuerpo no define nuestros valores.

Por otro lado, una percepción negativa de la imagen del cuerpo nos hace sentir vergüenza, ansiedad, inseguridad y hasta puede involucrar una percepción distorsionada del cuerpo, logrando ocasionar depresión, aislamiento, baja autoestima, trastornos alimenticios.

La national eating disorders (NEDA) nos dice que: a los 6 años, las niñas especialmente comienzan a expresar preocupaciones sobre su propio peso o forma, y entre el 40 y el 60% de las niñas de la escuela primaria (entre 6 y 12 años) están preocupadas por su peso o por engordar demasiado. (Smolak, 2011). Además, más de la mitad de las chicas adolescentes y casi un tercio de los chicos adolescentes utilizan conductas de control de peso poco saludables como saltarse comidas, ayunar, fumar cigarrillos, vomitar y tomar laxantes (Neumark-Sztainer, 2005). Es importante tener en cuenta que la edad de aparición difiere según el individuo, y estas preocupaciones sobre la imagen corporal pueden comenzar más temprano o nunca aparecer.

¿Por qué perdemos confianza corporal?

La perdemos cuando aparecen juicios de valor del cuerpo que no coinciden con las características reales del cuerpo.

Luego, ya no se trata del cuerpo sino lo que el exterior define que debería representar un cuerpo, alejándose de esas características reales del cuerpo y su funcionalidad, llevándonos a una cultura que impone estándares, ideales falsas para pertenecer y gozar de ciertos privilegios.

La pérdida de confianza corporal está influenciada por las experiencias negativas (trauma, eventos negativos) que hemos tenido de nuestro cuerpo a lo largo de la vida y por los ideales de belleza y cuerpo irreales que impone una cultura basada en el peso, las dietas restrictivas de comida y en la veneración de un solo tipo de cuerpo, «el delgado». Poniendo el enfoque, valía y aceptación en las personas sobre su peso, sobre el «esfuerzo» que deben hacen para perderlo, sobre cuán fieles son a las dietas y cuán delgadas se deben de ver. Una cultura que le da valor a «Si no estás haciendo dieta o ejercicio para perder peso, entonces qué estás haciendo?.

A mayor delgadez, mayor aceptación de la sociedad. Y no solo eso, tienes que demostrar que por lo menos lo estás intentando y cómo lo estás intentando. (Productos de pérdida de peso, alimentos señalados como saludables, como los buenos, demostrar que te la pasas en el gimnasio o estás bajo entrenamientos arduos de fuerza y agilidad, etc. «Estar echada sobre el sofá no es una opción»)

Estas prácticas alaban una cultura de constante productividad, de logro, de dietas, de consumo, de culpa y sacrificio. A cualquier costo.

Estas prácticas provocan que nos alejemos totalmente de las señales y proceso natural del cuerpo, su tamaño, forma y fincionalidad, descanso y sus necesidades reales.

Se necesita un movimiento positivo de confianza al cuerpo.

Afortunadamente cada vez más están apareciendo movimientos positivos al cuerpo:

  • Body positive o Body positivity: Movimiento enfocado en la aceptación de todos los cuerpos, independientemente de su tamaño, forma, peso, género, color o habilidades físicas mientras se reta los ideales de belleza que intenta esconder constructos sociales «indeseables».
  • Activismo por la diversidad corporal: La diversidad corporal se refiere a una amplia gama de representaciones del cuerpo. También llamado «activismo gordo» consiste en un movimiento social que hace visible las estructuras, estereotipos, ideales que son «la norma» y que excluye a los cuerpos que no encajan en ese patrón. El activismo gordo estudia las opresiones y violencias que surgen de esos estereotipos.
  • Activismo anti-gordofobia: La gordofobia es la discriminación hacia los cuerpos que están fuera de los estándares idealizados, alabando solo a los cuerpos delgados como un símbolo de bienestar y salud. «Si tu cuerpo no es delgado, entonces tu cuerpo es un cuerpo enfermo». Ese es el pensamiento gordofóbico. Este movimiento hace visible también la violencia y opresión que sufren las personas cuyos cuerpos no están en la norma, calificándolos de enfermos, no dignos de atención médica adecuada, discriminados en lo público y en lo profesional.
  • Body neutrality: Este movimiento al igual que el body positive visibiliza a los cuerpos reales y no perfectos. No se trata de amar a tu cuerpo, ni de odiarlo, ni de alabarlo, simplemente verlo como algo neutro, aceptándolo como es. «Cómo me siento no tiene nada que ver con cómo me veo».

«Todos los cuerpos son cuerpos válidos y normales, todos los cuerpos merecen amor y respeto. No se puede saber el estado de salud de las personas solo por el tamaño, la forma, o el peso de los cuerpos».

Para finalizar comparto conceptos de Confianza Corporal por el movimiento Body Trust®

Confianza Corporal es…
• Salir de tu cabeza y entrar en tu cuerpo.
• Rechazar la mentalidad de dieta como una forma de resolver el “problema” (es decir, tu cuerpo).
• Acercarte a tu cuerpo con amabilidad y curiosidad.
• Escuchar a tu cuerpo y honrar la sabiduría que viene de adentro.
• Explorar prácticas de auto-cuidado neutrales con respecto al peso.
• Permitir que el placer y la satisfacción nos informen y enseñen tanto como lo que conocemos como “bueno” o “saludable”.
• Saber que cuando comas más allá del punto de saciedad o no comas suficiente, las señales de hambre de tu cuerpo te guiarán.
• Practicar auto-compasión.
• Familiarizarte con las señales sutiles y no-tan-sutiles de tu cuerpo.
• Reconocer las maravillosas maneras en que tu cuerpo está ahí para ti todos los días, sin importar cómo lo tratas.
• Mover tu cuerpo en formas que te conectan con la sensación y el gozo.
• Dejar de obstaculizarte, permitiendo que tu cuerpo se encargue de la cuestión del peso por sí solo.

¿Qué necesitas para confiar en tu cuerpo?

 

.

Links de inspiración en este post y de interés: